Erotismo. Masoquismo. Sexo.
—A la mierda el papeleo —brama.
Se abalanza sobre mí y me empuja contra la pared del ascensor. Antes de que me dé cuenta, me sujeta las dos muñecas con una mano, me las levanta por encima de la cabeza y me inmoviliza contra la pared con las caderas. Madre mía. Con la otra mano me agarra del pelo, tira hacia abajo para levantarme la cara y pega sus labios a los míos. Casi me hace daño. Gimo, lo que le permite aprovechar la ocasión para meterme la lengua y recorrerme la boca con experta pericia. Nunca me han besado así. Mi lengua acaricia tímidamente la suya y se une a ella en una lenta y erótica danza de roces y sensaciones, de sacudidas y empujes. Levanta la mano y me agarra la mandíbula para que no mueva la cara. Estoy indefensa, con las manos unidas por encima de la cabeza, la cara sujeta y sus caderas inmovilizándome. Siento su erección contra mi vientre. Dios mío… Me desea. Christian Grey, el dios griego, me desea, y yo lo deseo a él, aquí… ahora, en el ascensor.
-Eres… tan… dulce —murmura entrecortadamente. El ascensor se detiene (...)
La temperatura está siempre en ascenso en "las sombras de Grey". Veámos otro pasaje:
Sigue besándome la barriga y me introduce la lengua en el ombligo. Sus labios ascienden hacia el torso. Me arde la piel. Estoy sofocada. Por un momento siento mucho calor, luego frío, y araño la sábana sobre la que estoy tumbada. Christian se tumba a mi lado y me recorre con la mano desde la cadera hasta el pecho, pasando por la cintura. Me observa con expresión impenetrable y me rode suavemente los pechos con las manos.
-Encajan perfectamente en mi mano, Anastasia- murmura
¿Nueva literatura erótica o simplemente porno para mujeres?
Fifty Shades es publicada en Estados Unidos por Vintage, una división de Random House. La componen: Fifty Shades of Grey (Cincuenta sombras de Grey), Fifty Shades Darker (Cincuenta sombras más oscuras) y Fifty Shades Freed (Cincuenta sombras liberadas). La historia va más allá del erotismo y el sexo, de hecho incluye elementos del BDSM: Bondage, Dominación, Sumisión y Masoquismo. Mucho masoquismo. Ana, quien es la narradora de la historia y además virgen, parece disfrutar su papel de sumisa, mientras que Christian hace lo suyo en su rol de dominador.
La trilogía empezó como una ficción inspirada en otra exitosa saga: Twilight de Stephenie Meyer. Ante el éxito arrollador, E.L. James ha dicho que la historia de Anastasia es simplemente "mi crisis de la mediana edad, a gran escala...todas mis fantasías están ahí, y eso es todo". Desde niña, James siempre quiso escribir, pero "frizó" sus deseos para dedicarse a su familia y el trabajo. (Sounds familiar?)
Las cincuenta sombras de Grey
El primer libro de la saga transcurre mayormente en Seattle, Estados Unidos. La estudiante universitaria Anastasia comparte habitación con Katherine. Ambas trabajan en una ferretería. Kathy es editora del periódico estudiantil y ha conseguido una entrevista con el magnate de negocios Christopher Grey. Pero, a último momento, no puede ir a la cita y en su lugar envía a Ana -quien acepta de mala gana. El libro empieza con Ana mirándose al espejo, tratando de decidir lo que hacer con su pelo mojado, en la víspera del encuentro con el magnate. ¿Quién le iba a decir que su vida cambiaría repentinamente? La chica se enamora de Grey, un hombre joven (apenas tiene 27 años) pero torturado con gustos sexuales bastante particulares.En el segundo volumen, Fifty Shades Darker, encontramos a Ana aturdida y asustada por los secretos oscuros de Christian. Anastasia decide terminar la relación. Por suerte, consigue un nuevo trabajo y ella espera poder olvidarse de su Adonis. Pero, no es fácil. Al tercer día, siente que algo le falta. El deseo la consume y continúa dominando cada uno de sus pensamientos.
Fifty Shades Freed es el último libro. Por el momento, abrocha la serie. (¿Habrá cuarta parte?) Ana se ha reencontrado con su dios helénico. Regresa la luna del miel. Ante ellos se abre un mundo de posibilidades y desafíos inesperados. Pero, ojo, hay una lucha sicológica de poderes. ¿Quién puede más? ¿Qué pasará?. No deseo arruinarles la lectura. STOP.
