1. About en Español

Comenta en el foro

Entrevista a Isabel Allende

Sueños de libertad y esperanza en 'La isla bajo el mar'

De Marcela Álvarez

Entrevista a Isabel Allende

Portada de 'La isla bajo el mar'

Cortesía: Vintage Español

Zarité es la heroína en 'La isla bajo el mar' (Vintage Español). Gracias a su inquebrantable espíritu de lucha, trabajo y sueños de libertad, sobrevive a la esclavitud. A los 9 años de edad, la venden a Toulouse Valmorain, un terrateniente francés casado con una española y padre de un hijo. A Zarité la acompañan otros personajes como la cortesana Violette, el militar Relais, el doctor Parmentier, la curandera Tante Rose y el hidalgo Sancho García del Solar.

Isabel Allende es la escritora iberoamericana más leída del mundo con más de 51 millones de libros vendidos y es la única que permaneció más de un año en la lista de los más vendidos de The New York Times. Más allá de los números, podría decirse también que es la preferida del público, que espera ansioso cada nuevo libro.

El libro narra la vida colonial en Haití del siglo XVIII y luego se traslada a Nueva Orleans. ¿Había visitado la isla?

No estaba pensando escribir sobre Haití. Yo había ido a Haití hace muchos años y jamás pensé que iba a escribir sobre Haití. Pero me encantó la ciudad de Nueva Orleans cuando hice una investigación para el libro 'El Zorro'. Pensé "un día voy a escribir una novela en esta ciudad fantástica". Fui a Nueva Orleans y empecé a estudiar la historia de la ciudad y me di cuenta que gran parte del sabor francés, la cocina, el vudú, todas esas cosas vienen de diez mil refugiados haitianos que en aquel tiempo eran colonos franceses blancos que vivían en Saint-Domingue, que era la colonia francesa más rica del mundo y hoy es Haití. Los esclavos, que eran medio millón, se revelaron y finalmente cuando triunfó la revolución echaron a todos los blancos que no alcanzaron a matar. Algunos se fueron a Cuba, otros de vuelta a Francia y muchísimos a Louisiana, porque podían comprar tierra que se parecía mucho a la tierra de las plantaciones. Llegaron allá con sus familias blancas y de color, porque muchos de ellos tenían concubinas africanas y niños de color, y había una clase social de gente de color libre en Nueva Orleans que tenía acceso a la educación, recursos económicos. Así que fue muy fascinante unir las dos ciudades. Pero no me imaginé que iba a escribir sobre Haití hasta que no descubrí lo de los diez mil refugiados.

Zarité es una mujer luchadora que trata de alcanzar su libertad. ¿Cree que todavía la mujer latinoamericana vive una discriminación social, política, económica?

¡Por supuesto! En todo mis libros trato ese tema, porque vivimos en un patriarcado. Hay mujeres como tú, como yo y otras, que tienen acceso a la educación, a la salud, pueden calcular cuántos hijos van a tener, pueden divorciarse, y otras cosas que más o menos se sienten en la misma condición que los hombres hasta que entran en el mercado de trabajo, entonces se dan cuenta que no las van ascender como a los hombres ni van a tener las mismas oportunidades. Hay mujeres que no han salido nunca más allá de una milla en torno a su casa. Todavía las venden en prostitución, en matrimonio prematuro, en trabajo forzado. Todavía les pegan, las violan, las matan, con toda impunidad.

Se ha dicho que la esclavitud fue un mal necesario, que sin ella no se habrían desarrollado los grandes imperios. ¿Cuál es su opinión?

Jamáz apoyaría esa teoría, porque hoy día también hay imperios. Estados Unidos también es un imperio y no está apoyado en la esclavitud. La economía del mundo estuvo sostenida por la esclavitud hasta que se descubrió que se le podía pagar a la gente por hacer el trabajo y resultaba incluso más conveniente. Pero, ¿por qué es vigente este tema? Porque hoy día hay más esclavos en el mundo que nunca antes.

¿Qué balance le deja el libro?

De verdad te digo, investigué cuatro años y me enfermé del estómago pero grave, o sea no podía dormir tendida porque vomitaba, tenía que dormir sentada. Todo me caía mal. Y mi marido que me conoce muy bien me dijo ‘bueno, cuando termines con el libro se te va a pasar’. Y la verdad se me pasó a la semana, porque la investigación, que no sale en el libro porque he sido muy cuidadosa de sugerirlo pero no detallarlo, de lo que es capaz de hacer la gente contra otra gente cuando tiene poder e impunidad, es abismante.

¿Qué le gustaría que entiendan los hispanos en EE.UU.?

Primero, hay que tratar de legalizarse, de entrar con contratos de trabajo para estar protegidos. Se necesita esa mano de obra, si no, no vendrían. Que hayan acuerdos entre los gobiernos. A nadie le gusta dejar a su familia detrás, nadie quiere venir a otro país como inmigrantes a menos que la necesidad te obligue.

¿Cuál es el mejor consejo que le dieron?

El mejor consejo que me han dado me lo dio mi hija Paula. Ella era chiquita y sabia, y cada vez que yo la llamaba por teléfono para quejarme por algo, contarle algún problema, Paula me decía, ‘Mamá, ¿qué es lo más generoso que se puede hacer en este caso?’ Y cuando uno aplica eso, la vida funciona de otra manera. No “pettiness”. La mezquindad, la pequeñez, sácatela, es una carga inútil.

Usted es una escritora muy querida por el público. La gente siente una conexión especial con ud...

Bueno, primero, te lo agradezco…No sé de donde viene la conexión. Yo creo que es porque escribo historias que la gente se puede identificar con ellas. Aunque sean novelas históricas situadas hace doscientos años, el drama humano siempre se parece. Las emociones humanas, las relaciones humanas, son las mismas en todas partes. Y uno puede escribir sobre su aldea y puede tener una resonancia universal. Yo recibo cientos de mensajes diarios. Ahora que existe el e-mail, estoy inundada. Y no es porque les ha gustado un libro o porque comentan el valor literario. Nada de eso. Es porque la gente me dice mi familia se parece, o me pasó lo mismo, perdí un hijo. Cosas así. Me imagino que de ahí viene la conexión.

©2013 About.com. Todos los derechos reservados.