No sabemos si ya se escribió o está por escribirse la gran novela latinoamericana. En todo caso, así se titula el nuevo libro del escritor mexicano Carlos Fuentes y que fue presentado en Nueva York en la víspera de Acción de Gracias. "La gran novela Latinoamericana" (Alfaguara) es, en realidad, un ensayo en stereo por la evolución de la novela en la América hispanohablante, desde la llegada de Colón hasta el presente. Fuentes pasa revista a los más notables: Sor Juana Inés, Pablo Neruda, Julio Cortázar, Jorge Luis Borges, José Lezama Lima, José Gorostiza, entre otros. Con su particular estilo, el autor aborda "la naturaleza salvaje, los conflictos sociales, el dictador y la barbarie, la épica del desencanto, el mundo mágico de mito y lenguaje", es decir los temas recurrentes en la obra de las figuras citadas. Fuentes habló con lucidez y autoridad. "No hay creación sin tradición", empezó diciendo. En adelante, navegó en detalle por las letras hispanas y fue más allá: recordó autores franceses, rusos, alemanes, sin olvidarse del norteamericano William Faulkner. Luego entró en el cine y tocó la música y la pintura. (De la escritora y pintora surrealista Leonora Carrington dijo "fue una mujer llena de magia y misterio. Una bruja".) Y abrochó su recorrido por las artes diciendo que "la escritura existe por sí sola". A pesar de las amenazas, "la novela ha sobrevivido a todo y en los últimos cincuenta años hemos ganado más lectores". Dijo que el territorio de La Mancha y "El Quijote" nos regala la novela moderna, que nace con Cervantes "por que tiene todos los géneros. Cervantes es el gran creador de la novela". Una de las noblezas de "El Quijote", agregó, radica en que "su protagonista no tiene realidad, es un ser ficticio".
El encuentro autor-lector se realizó en el Instituto Cervantes. A pesar de la lluvia, el auditorium se llenó hasta las banderas, por decirlo así. El autor de "Los años con Laura Díaz" resaltó en varias oportunidades la importancia del español. "Vivimos una lengua viva, que nos une" y alentó a celebrarlo como lo que es: el segundo idioma del mundo, detrás del inglés.
Más allá de "La gran novela Latinoamericana" y de sus gustos como lector (el libro al que siempre vuelve es "El Quijote" seguido de "El conde de Montecristo"), Fuentes habló de otros temas. Atención especial merecieron la situación política y social en México y el movimiento de los indignados de Wall Street. Dijo no tener candidato preferido en las próximas elecciones presidenciales en su país. "Me voy a abstener, yo creo, a menos que el PAN dé un candidato sensacional que no sé quién es". Sobre la demanda de la Corte Internacional de La Haya contra el gobierno de Felipe Calderón por crímenes de lesa humanidad, Fuentes señaló que "los responsables son los narcos, los criminales no el presidente". Calderón, dijo el escritor, "ha cumplido con su deber. El crimen está en manos de los criminales no del presidente".
También se mostró a favor de la despenalización -paulatina- de las drogas, comenzando por la marihuana. "Lo que no se puede tener es una política contra la droga que no hace más que engrandecer a los traficantes de droga y a los consumidores cuya existencia desconocemos".
¿Su opinión del movimiento Occupy Wall Street? "Si se ha manifestado la extrema derecha [Tea Party]... ahora, ¿por qué no se ha de manifestar la izquierda? Esto se ha convertido en un movimiento nacional, va desde Nueva York hasta Oakland y hay manifestaciones en Denver, St. Louis, Missouri, en Salt Lake City y en Portland. Oiga, se ha convertido en un movimiento, primero, de los estudiantes universitarios que sienten que no tienen porvenir, que no hay trabajo para ellos, que no hay sitio para ellos en la actual sociedad norteamericana. Esto, yo creo, que es una cosa que no había pasado nunca, por que siempre, por lo menos desde el final de la era de Roosevelt, el ciudadano norteamericano sentía que aunque no llegara a ser millonario iba a tener una oportunidad social. Muchos llegaban alto, otros no, pero todos creían, tenían fe, en que el sistema les iba a levantar de alguna manera. Y así fue, durante mucho tiempo. Cuando de repente, ya no hay esa esperanza, empieza a verse lo que se está viendo. Chicos que dicen...'¿Para qué estudio si no tengo trabajo después?'...'¿Para qué estudio si el mundo no me ofrece nada absolutamente? Lo único que puedo hacer es manifestarme para que cambie el mundo'. Eso es lo que están haciendo. Y ojalá cambie el mundo".
Así habló Carlos Fuentes a su paso por la Gran Manzana y camino a la Feria Internacional de Libro de Guadalajara, del 24 de noviembre al 4 de diciembre.
Foto: Cortesía Mariela Dabbah
Comentarios
Buenisima nota Marcela! Fuentes siempre da que hablar, no?